El concepto de GAP es muy sencillo y fue propuesto por primera vez por el gran David Sklansky. Él dice algo como:
“Necesitas una mano más fuerte para igualar una subida que para hacerla.”
El concepto suena simple y realmente lo es. Pero como ocurre con muchas ideas sencillas, puede resultar demasiado obvia y acabar complicándose. Muchos buenos jugadores ya entienden este concepto, especialmente aquellos que juegan un estilo agresivo y ajustado. Los jugadores inexpertos terminan ignorando el GAP y esto genera fugas (errores) en sus estilos de juego.
Al utilizar el GAP correctamente, evitarás tres situaciones problemáticas en tu juego:
1: Perder la “iniciativa”: cuando eres el agresor inicial, puedes ganar la mano de dos maneras: haciendo una mano realmente fuerte o apostando y sacando a tu oponente de la mano antes del showdown. Cuando ya te llega el bote con una subida, algunas manos que serían jugables con una subida se vuelven inútiles si se juegan pasivamente (igualando la subida).
2: Dominación: Muchos jugadores de micro apuestas y apuestas bajas entienden los conceptos básicos de la posición y con eso, aumentarán manos más fuertes desde posiciones tempranas y manos más débiles desde posiciones tardías. Para mostrar qué tiene que ver el concepto GAP con esto, utilicemos un ejemplo:
Tienes :Ah :Js en MP2, en un juego de ring completo y nadie ha entrado a la mano todavía, por lo que normalmente esta sería una mano para subir. Pero si UTG abre una subida de 4xBB y es un jugador tight, entonces deberías pensarlo dos veces. ¿Con qué manos abriría desde esta posición? Generalmente entre 77-AA, AQ y AK. Ahora piense en el capital que tiene AJ contra estas manos. O bien estarás en una situación de lanzamiento de moneda, o estarás completamente dominado.
3: Ser “apretado”: El “efecto sándwich” (también citado por David Sklansky) ocurre cuando alguien sube antes que tú, tú igualas y alguien vuelve a subir después de ti, dejándote en una situación completamente incómoda (una jugada también llamada “squeeze”). Retirarse es complicado porque ya has invertido dinero en el bote. Igualmente haz call, ya que ambos oponentes representan manos fuertes y tú eres el único con pasividad en esta situación.
Aplicación del concepto GAP pre-flop
Ahora que conoces los tres problemas que surgen al ignorar el GAP, podrás aplicar mejor el concepto en situaciones pre-flop. La aplicación es bastante sencilla: reduces tu alcance cuando te enfrentas a una agresión y lo aumentas cuando eres el agresor inicial.
La fuerza que tu mano deberá tener dependerá de datos como las lecturas del oponente, las tendencias de la mesa, etc. Contra un jugador suelto/agresivo o un maníaco, el concepto pierde algo de valor, ya que estos jugadores juegan con muchas manos malas y su aumento no necesariamente indica fuerza. Contra un jugador tight o desconocido, tu mano debe ser al menos más fuerte que el límite inferior del rango del agresor inicial si quieres enfrentarte a él.
Entender este concepto te sacará de situaciones difíciles y también te ayudará a aplicar mejor el verdadero poder del concepto de posición en las mesas. ¡Práctica!
Artículo traducido y adaptado de: Gap Concept